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Mi otra experiencia extrema
Esta que ahora paso a relatar
es mi otra experiencia sexual extrema, que tuvo lugar ya hace
unos cuantos años, cuando estaba saliendo con un chico muy
agradable, que era un apasionado del deporte, concretamente el
atletismo. De tanto insistirme, comenzé a ir al Polideportivo
con él varias veces por semana. Teniamos costumbre de acudir a
unas Pistas que estaban bastante alejadas del centro, y entre
semana todavia había algo de gente, pero los sábados a la tarde
estaban totalmente desiertas. El caso es que Yo, que siempre he
sido sexualmente muy activa, comenzé a fantasear con colarme un
día en su vestuario y gozar de una ducha erótica, de modo que
un fin de semana me lo propuse y me dispuse a darle la
sorpresa.Las pistas de atletismo tienen un edificio anexo que es
el que cuenta con los vestuarios; hay dos para chicos y dos para
chicas y están enfrentados y separados tan solo por un pasillo
de apenas 2metros, con lo cual la incursión era sencilla.Como
siempre nos separamos cada uno hacia nuestros respectivos
vestuarios y al entrar recuerdo que estaba alteradísima y con
terribles dudas sobre si estaba bien o mal. El caso es que una
vez desnuda, me arme de valor, me tapé con una toalla y
comprobando que el pasillo estaba desierto, avanzé rapidamente
hacía el vestuario de chicos en el que lo había visto entrar.
Este, resulto ser una imagen especular perfecta del de chicas,
con lo cual me situé rapidamente y descubrí la puerta de acceso
al recinto de las duchas en el lado derecho. Me despojé de la
toalla, la apoyé en una percha de pared y entré nerviosa pero
decidida a darle la sorpresa de su vida......PUES NO, la sorpresa
fue mia cuando entré totalmente desnuda y con cara lasciva y me
di de bruces con un chico al que no conocia de nada, de porte
atletico y bello, que estaba debajo del agua aclarándose
abundante jabón de todo el cuerpo.... por poco me muero... me lo
tuvo que ver en la cara... la suya era también un poema y
aunque, soltando un grito, reaccioné pronto y me giré hacía la
puerta, el lo hizo antes y me agarró por detrás, apretándome
contra su torso.... Yo no sabia lo que pensar, era presa del
pánico; estaba convencida de que me estaban violando, pero por
otro lado como explicar lo que estaba haciendo en las duchas de
hombres. Así que decididamente, después de un breve forcejeo me
deje hacer... y vaya si me hizo... Recuerdo que parecia que tenia
mas de dos manos, me tocaba intensamente todo el cuerpo, mis
pechos y la vagina, llegando incluso a intruducir los dedos... a
la vez me mordia y besaba el cuello... estaba a punto del
infarto.Sin cambiarme de posición (yo creo que tenia miedo de
que me escapara)me empujó debajo del agua y comenzó a frotar su
pedazo de pene erecto contra mis nalgas, intentando
introducirlo... estaba claro que no era muy habil. En esa
postura, pese a que ambos eramos de parecida estatura, era muy
dificil que lo consiguiera, pese a que se agachara, así que no
puse mucho de mi parte durante un rato, para martirizarle un poco
y cuando ya vi que se impacientaba, me puse de puntillas, le
agarré el pene y lo dirigí hacía mi vagina, introduciéndolo
poco a poco.... fué maravilloso, la excitación por la
situación era enorme y disfrutaba de ese tio follándome por
detrás como un animal¡¡¡ lo malo fue que se lo tomó tan a la
tremenda que a los pocos minutos comprendí que estaba a punto de
correrse y por el miedo a quedarme embarazada ( antes el sida no
estaba en la cabeza de nadie ), salí de un salto, me puse de
rodillas e introduje su pene en mi boca... le cojió tan de
sorpresa que eyaculó inmediatamente... Al principio presa de la
excitación del momento, estaba dispuesta a tragarmelo todo, pero
me entró la cordura y solo lo hice en parte, el resto dejé que
cayera por mi cuerpo..... Así lo dejé, allí reventadito....
salí corriendo, cruzé el pasillo y me metí en mi vestuario...
en el que reconozco que me masturbe, teniendo unos de los
orgasmos mas maravillosos de mi vida.Cuando por fin salí ya
arregladita, estaba mi novio harto de esperar en la cafetería de
la instalación. Me acerqué a él y pasó a un metro el chico de
la aventura que me dedicó un mínimo "hasta luego". Mi
novio me pregunto :
-¿Quien era ese?
-No lo sé - le dije- alguien que me conoce de vista¡
Maria XX.